
Una de las primeras imágenes del LCROSS, tomada por la cámara de luz visible durante el viaje a la Luna. LCROSS tiene 9 instrumentos científicos que recoelctan distintos datos que se complementan. Estos instrumentos nos proveen de uan robusta cantidad de datos acerca de la composición del regolito lunar. Crédito: NASA
El Satélite Lunar de Observación y Detección (LCROSS, del inglés Lunar CRater Observation and Sensing Satellite) tiene como misión principal detectar si el hidrógeno presente en la Luna se halla en forma de agua.
LCROSS despegó el 18 de Junio de este año desde Cabo Cañaveral, Florida, junto con otra sonda con destino a la Luna, y alunizará dentro de 68 días en las inmediaciones de un cráter lunar.
En busca de más certezas
Hay evidencia de misiones anteriores de depósitos de hidrógeno en los polos de la Luna. Debido a las limitaciones de los datos que midieron este hidrógeno, todavía no sabemos la forma en la que está. Las formas posibles son el agua (H2O) o algún otro compuesto hidrogenado, como minerales o hidrocarburos. Una posibilidad es que el hidrógeno estuviera presente en forma de agua (como hielo, minerales hidratados) y que se acumule en cráteres cuya superficie está permanentemente bajo la sombra, y por consiguiente muy fría: tan solo 60° C bajo cero.
LCROSS hará las primeras medidas definitivas de agua en un cráter con sombra permanente. Utilizando una serie de instrumentos, incluyendo espectrómetros infrarrojos y cámaras, LCROSS estará listo para identificar agua (hielo, vapor) en la nube de partículas que se formará tras el impacto.
¿Por qué buscar agua en la Luna?
Esta pregunta puede ser organizada en dos categorías: exploración y ciencia. Respecto a exploración, una fuente de agua lunar sería de gran utilidad para establecer una significativa infraestructura local. Si uno quiere vivir de esa tierra, el agua es un ingrediente clave. Una fuente de agua sería probablemente invaluable.
Mirando hacia el futuro, cuando las misiones a otras partes del sistema solar y más allá puedan salir directamente desde la luna -cuya escasa gravedad permite el uso de cohetes mucho menotes para viajar a la misma distancia que en una misión desde la Tierra- una manera de producir combustible para cohetes en la luna podría hacer más ambicioso el proyecto de exploración espacial a un menor costo económico. Mientras que la superficie lunar esté llena de oxígeno en varias formas minerales, el hidrógeno es el otro elemento clave que podría hacer posible la producción de combustible para cohetes en la Luna.

El cohete Atlas V con el LRO y el LCROSS a bordo despegó desde Cabo Cañaveral en Florida. Crédito: NASA/Bill Ingalls
Conocer la fuente en la que se halla el hidrógeno en la luna nos ayudará a entender no solo el medio lunar, sino también los planetas y asteroides más internos del sistema solar. Dependiendo de la forma en que esté del hidrógeno y su concentración, podremos explicar el flujo de cometas y asteroides, y posiblemente hasta la posición de los polos de la luna a través del tiempo. Hasta el impacto del mismo LCROSS y la fomación y posterior evolución de la nube de polvo y partículas del suelo lunar y una posible “exosfera” (una atmósfera que no tiene aire) nos dirá más acerca de impactos y cráteres, uno de los procesos físicos más dominantes que ocurren, dándole forma a los planetas y las lunas del sistema solar y de las galaxias en general.
Fuentes: http://www.nasa.gov/mission_pages/LCROSS/FAQs/index.html
http://www.nasa.gov/mission_pages/LCROSS/multimedia2/images/LCROSS_lunar_swingby.html
Página principal de LCROSS de NASA:
http://www.nasa.gov/mission_pages/LCROSS/main/index.html